Si alguna vez has intentado contar las palabras de tu niño bilingüe y te ha preocupado en silencio que el número fuera demasiado pequeño, esto es para ti. Es una de las preguntas más comunes que se hacen las familias que crían a sus hijos con dos idiomas: ¿cuántas palabras debería saber mi niño bilingüe, y va bien mi hijo?
La respuesta corta y tranquilizadora es que probablemente estás contando de la manera equivocada. Cuando cuentas los dos idiomas juntos, la mayoría de los niños bilingües están justo donde esperarías que estuvieran.
Cuenta los dos idiomas juntos, no por separado
Este es el cambio más importante de todos. Tu hijo no tiene un "vocabulario en español" y un "vocabulario en inglés" viviendo en cajas separadas. Tiene un único conjunto de palabras en crecimiento que resulta estar repartido entre dos idiomas.
Las tablas de hitos que encuentras en internet casi siempre dan por hecho que un niño escucha un solo idioma durante todo el día. Un niño bilingüe reparte ese mismo tiempo de escucha entre dos. Así que, si cuentas solo un idioma, naturalmente obtendrás un número menor, y eso puede parecer un retraso que en realidad no existe.
La solución es sencilla:
- Suma los dos idiomas. Si tu hijo dice perro y dog, eso son dos palabras, no una palabra contada dos veces.
- Cuenta también el "vocabulario conceptual total". Los especialistas a menudo se fijan en cuántos conceptos puede nombrar un niño en al menos uno de los idiomas. Medidos así, los niños bilingües y los monolingües tienden a avanzar de forma muy parecida.
- Observa cómo sube el total combinado a lo largo de los meses, no de una semana a otra. El vocabulario temprano crece a golpes: primero un salto, luego una meseta, luego otro salto.
Cuando cuentas los dos idiomas juntos, la mayoría de los niños bilingües alcanzan los mismos hitos de vocabulario que cualquier otro niño.
Espera un rango amplio y con altibajos
Incluso entre niños que escuchan un solo idioma, el rango "normal" de cuántas palabras sabe un niño pequeño es realmente enorme. Dos niños de la misma edad, ambos desarrollándose de maravilla, pueden tener cientos de palabras de diferencia entre sí.
Añade un segundo idioma y unas cuantas variables más, y el rango se ensancha todavía más. Esa amplitud es normal, no una señal de alarma. El número de tu hijo depende de:
- Cuánto se le habla, se le lee y se le canta en cada idioma en el día a día
- Su temperamento (algunos niños acumulan palabras en silencio y luego sueltan un torrente)
- Si está en una fase más callada de escucha, algo frecuente y que suele ser pasajero
Si tu hijo entiende mucho más de lo que dice en voz alta, eso es exactamente lo que esperamos. La comprensión casi siempre va por delante del habla. Un niño que sigue instrucciones, señala la imagen correcta y reacciona a tus preguntas está construyendo un buen banco de palabras, aunque el recuento de lo que dice parezca modesto. Si tu peque se ha quedado inusualmente callado, vale la pena leer sobre la fase silenciosa.
Por qué las palabras de tu hijo se reparten según el entorno
Esto sorprende a muchos padres y es completamente normal: los dos vocabularios de tu hijo no serán una imagen espejo el uno del otro. Rara vez lo son.
Los niños tienden a aprender las palabras allí donde las usan. Así que tu hijo puede saber todas las palabras de la comida, del baño y de los mimos en el idioma del hogar, y todas las del parque, la guardería y los dibujos animados en el idioma de la comunidad. Pídele que nombre un "tobogán" en el idioma del hogar y quizá solo te mire, no porque le falte el concepto, sino porque solo se ha encontrado esa palabra fuera de casa.
Este reparto por entorno significa que:
- Un recuento por idioma siempre parecerá desequilibrado. Un idioma va por delante en algunos temas, y el otro por delante en otros.
- Los huecos suelen ser palabras que aún no ha encontrado, no ideas que le falten. Tu hijo conoce la cosa; simplemente aprendió a nombrarla en el otro idioma.
- Puedes llenar esos huecos con suavidad llevando las palabras del idioma del hogar a nuevos entornos: nombrando el tobogán, el autobús, el charco en tu idioma mientras vais paseando.
Nada de esto es confusión. Dos idiomas que se ordenan según el contexto son señal de una mente pequeña organizada, no de una mente sobrecargada. Si esa preocupación te ha pasado por la cabeza, el artículo sobre si dos idiomas confundirán a mi hijo lo aborda con calma.
Entonces, ¿qué número es el "correcto"?
Nos gustaría darte una cifra limpia, y no lo vamos a hacer, porque una respuesta honesta importa más que una respuesta ordenada. Los rangos son amplios, cambian de un mes a otro, y un solo número sacado de una tabla puede preocupar a un padre cuyo hijo está perfectamente bien.
En cambio, esto es lo que la mayoría de los especialistas coinciden en que sí indica un desarrollo del lenguaje saludable en un niño pequeño:
- El total combinado sigue creciendo con el tiempo. La dirección importa más que cualquier recuento aislado.
- Tu hijo entiende más de lo que puede decir. Que la comprensión vaya por delante de la producción es una buena señal.
- Combina gestos y palabras para comunicarse, y luego empieza a juntar dos palabras a medida que crece.
- Va incorporando palabras nuevas en los dos idiomas, aunque uno claramente lleve la delantera.
Si ves un avance constante en todos esos puntos, es muy probable que tu niño bilingüe vaya justo por buen camino. Aprender dos idiomas no causa retrasos, y no "ocupa" el espacio que un niño monolingüe dedicaría a más palabras. La investigación coincide en general en que los niños bilingües alcanzan los hitos habituales cuando se cuenta de forma justa.
Cuándo consultar con un profesional
Confía en tu instinto, y ten presente que la tranquilidad y la vigilancia pueden convivir. Vale la pena hablar con tu pediatra o con un especialista en lenguaje si, sumando ambos idiomas, notas que:
- Hay muy pocas palabras o ninguna hacia la mitad del segundo año de vida, con poco crecimiento
- Tu hijo pierde palabras que antes usaba
- Muestra poco interés en comunicarse a través de sonidos, gestos o contacto visual
- Sientes en las tripas que algo no va bien, a cualquier edad
Un buen especialista valorará los dos idiomas juntos y tendrá en cuenta cuánto escucha tu hijo cada uno. El objetivo nunca es abandonar un idioma. El bilingüismo no causa retrasos, así que quitar un idioma rara vez ayuda y le cuesta a tu hijo algo muy valioso.
Haz crecer las palabras con calma, y deja de contar tanto
Lo más útil que puedes hacer no es llevar la cuenta de las palabras, sino alimentarlas. Un aporte rico, cálido y repetido es lo que hace crecer el vocabulario en cualquier idioma.
- Nombra lo que ambos veis, en el idioma que sea el tuyo, a lo largo de todo el día.
- Leed juntos la misma imagen a menudo. La repetición es lo que fija las palabras, y leer el mismo libro en dos idiomas multiplica la cosecha de un solo cuento.
- Deja que la imagen cargue con el significado. Ver la cosa mientras se escucha su nombre enseña una palabra mejor que traducirla, y por eso una imagen enseña una palabra mejor que una traducción.
Esa es la filosofía tranquila que hay detrás de Little Firsts: cuentos que tu hijo puede escuchar en cualquiera de los dos idiomas con un toque, palabras que muestran una imagen y la palabra en el otro idioma para que el significado venga primero, y un diccionario ilustrado que crece y celebra cada palabra nueva en los dos idiomas a la vez. No tienes que llevar la puntuación. Sigue leyendo, sigue nombrando, sigue disfrutándolo, y las palabras irán llegando.